El lifting facial, o ritidectomía, es una cirugía de rejuvenecimiento que actúa sobre los tejidos profundos del rostro, no solo sobre la piel. Eleva y reposiciona estructuras faciales caídas, tensando la piel con resultados naturales, sin rigidez ni artificialidad.
Este procedimiento puede complementarse con blefaroplastia o lipoinyección facial, para lograr una armonización completa del rostro y cuello.
Desde el primer encuentro, me enfoco en escuchar tus necesidades, resolver tus dudas y explicarte cada paso del proceso con total claridad. Creo firmemente que una buena cirugía nace de la confianza y de una comunicación abierta. Por eso, diseño planes quirúrgicos personalizados que respetan tu cuerpo, tu historia y lo que esperas lograr.
Cada procedimiento se realiza con equipos de última generación que permiten mejores resultados, menos dolor y tiempos de recuperación más cortos.



